Cuando una entidad viva muere, el aether remanente normalmente deja el cuerpo y regresa a la corriente aether del mundo (también conocida como “Lifestream”). Pero, cuando la muerte es provocada por experimentar un trauma grande, como una herida mortal en batalla, el resultado repentino libera una pesada energía viviente que en ocasiones se manifiesta en forma corpórea antes de regresar al lifestream, un fenómeno que conocemos como cristales. Esto también puede ocurrir cuando se trata de una herida en la misma tierra, y esta es la razón por la que los cristales son creados en la tierra.
El aspecto elemental de la energía atrapada en estos cristales puede ser aprovechada de innumerables maneras. Aplicar cristales de fuego en una forja puede incrementar su temperatura interna. Las frías propiedades de los cristales de hielo pueden ser usada por un cocinero para mantener fresco el alimento que se produce. Dicho esto, debido a la extrema concentración de aether en los cristales, el consumo directo puede alterar seriamente el balance del aether en el cuerpo, provocando serias heridas o incluso la muerte.